Ficha de Percepción

Ficha de Percepción

Ficha de análisis perceptivo percepción del interior.

La ficha de análisis perceptivo se concentra en sensaciones, en impresiones que nos llegan del espacio: su luz, temperatura, sensaciones de comodidad/incomodidad, acogida o “distancia” emocional, sensación de claridad o confusión al movernos en el lugar, sensación del paso del tiempo (lento, rápido, suspendido), y cualquier otra sensación o percepción física/emocional del espacio.

El propósito de la ficha es concretar y definir “sensaciones”, muchas veces intuiciones vagas, que no son más que formas muy rápidas de procesos mentales. La riqueza del esfuerzo de racionalizar lo que más de las veces procesamos de manera intuitiva y llevarlo a un nivel consciente, sistematiza y aumenta nuestra capacidad de percepción, lo que nos permite reunir mejores argumentos en favor de posibles intervenciones, defender o criticar un proyecto a nivel sensorial de forma mucho más objetiva que un “no me gusta” o “algo no encaja”, por ejemplo.

No buscamos con ella analizar la función de los elementos, ni su uso, aunque sea un aspecto que nuestra percepción como diseñadores incorpora de forma casi automática. Analizamos tanto lo que percibimos como lo que nos “falta”, siempre a nivel sensitivo, no a nivel funcional o estético. Tampoco es necesario rellenar todos los conceptos. Muchos de éstos se mezclan y además depende del tipo de espacio que se está analizando.

Eso significa que una parte de la ficha de análisis, la hoja 1, es totalmente subjetiva. En este momento del análisis, las percepciones son totalmente personales y pueden variar enormemente en función de mi estado de ánimo, del momento en el que visito el espacio o mis experiencias personales. No hay una “verdad” en este momento, hay una percepción personal e intransferible.

En la segunda hoja de la ficha analizamos aspectos puramente sensibles a nivel háptico y propioceptivo, así como las relaciones que se dan en el lugar. Las nociones recogidas aquí son mucho más objetivas, aunque sujetas a diferentes sensibilidades: no todos tenemos la misma sensibilidad olfativa o lumínica. Igualmente, en esta parte del análisis, algunos aspectos serán más relevantes que otros.

En la tercera hoja, el análisis es compositivo. Eso significa que estamos observando las formas, los criterios de agrupación de los elementos y sus materialidades, texturas y demás características. Para ello analizamos cómo aplican en el espacio las leyes de la gestalt y algunos otros aspectos compositivos paralelos. Esos elementos suelen funcionar en conjunto, como describiremos más adelante; puede ser que alguna de las “leyes” destaquen de forma específica, pero suelen aplicar simultáneamente. Por otra parte, a veces en un diseño hay un intento o una apuesta por una forma de organización que queda a medias. Es importante entender que hay veces en las que vemos elementos de la Gestalt (u otros descritos en la ficha) por los que no se ha apostado con claridad. Eso puede ser relevante en nuestro análisis.

La última hoja está destinada al reconocimiento de patrones biofílicos en el espacio. Con ella se identificarán  situaciones que se reinterpretan de la naturaleza, en nuestros espacios interiores. Se podrá establecer un diagnóstico de la existencia de aquellas conexiones físicas y emocionales innatas con la naturaleza.

En la hoja 0, además de los datos relevantes para identificar el lugar analizado, realizaremos un comentario final.